Esta ruta es la más tradicional para subir a Bellmunt y sigue el camino que existía inicialmente antes de hacerse la carretera.

Tiempo: 2 horas y 30 minutos (aproximadamente)

Km: 6.66

Dificultad: Baja

Ruta: Subimos en coche por la carretera de Bellmunt hasta encontrar una explanada justo antes de la masia “La Redorta”. Aparcamos el coche y caminamos hasta la carretera donde, a mano derecha, encontraremos el indicador “Camívell de Bellmunt”.

Seguimos el camino que rodea el prado hasta llegar a un palo de la electricidad. Una vez ahí, giramos hacia la derecha y tomamos la primera subida por el camino de piedra. La segunda subida llega después de un trozo llano y vierte en un camino que deberemos seguir hasta llegar a la carretera. Una vez cruzada, seguiremos subiendo por un pequeño sendero que quedará justo delante nuestro y subirá hacia arriba.

El sendero nos llevará de nuevo a la carretera, pero en este caso no la cruzaremos, sino que la seguiremos hasta llegar al “Pedronet de la Verge de Montserrat”. En este punto, las vistas ya son espectaculares y en días claros, se pueden llegar a ver perfectamente las montañas de Montserrat al fondo. Una vez vislumbrada la vista i hechas las fotos de rigor, seguiremos por la carretera hasta que, dos curvas después de dejar el “Pedronet”, encontraremos el camino a la izquierda.

Siguiendo el camino, llegaremos a la “Fuente Vidranesa”, ideal para descansar un poco o comer algo. Una vez recuperados, subiremos por el camino que queda detrás de la fuente y que sigue subiendo hasta llegar, de nuevo, a la carretera. Cruzaremos y seguiremos el camino que nos quedará justo delante y llegaremos a “la gran encina”, una gran y preciosa encina que vale la pena contemplar con calma.

A continuación, seguiremos subiendo por el sendero que sale de detrás de “la gran encina” hasta cruzar, por última vez, la carretera. Una vez cruzada, seguiremos subiendo por el sendero hasta llegar al aparcamiento de coches del Santuario. En este punto, seguiremos la estrecha carretera de cemento hasta encontrar unos peldaños justo al lado de un gran roble. Esta pequeña escalera nos llevará directamente a los pies del Santuario.

Para volver, podemos escoger hacer la misma ruta a la inversa o bien bajar siguiendo la carretera asfaltada.